23 de febrero de 2023
Número y distancia de los goteros en el riego por goteo

Debido a la crisis hídrica actual, muchos agricultores han optado por los sistemas de riego a presión, especialmente el riego por goteo, para aprovechar las numerosas ventajas de estos sistemas.
Sin embargo, para instalar un sistema de riego por goteo adecuado, es necesario tener en cuenta los requisitos que permiten obtener el máximo rendimiento de este sistema. En este contexto, los goteros, que son el corazón del sistema de riego por goteo, desempeñarán el papel principal en el suministro de agua.
Al instalar un sistema de riego por goteo ideal, se plantean 3 preguntas importantes:
Tipo de gotero: ¿cuál es el tipo de gotero adecuado para mí?
Número de goteros: ¿cuántos goteros se necesitan por planta?
Distancia entre goteros: ¿cuál debe ser la distancia adecuada entre los goteros?
Responder a estas 3 preguntas y contar con un objetivo integral para tomar decisiones correctas que reduzcan los costes y eviten el desperdicio de recursos le ayudará a cosechar el mejor producto y de la más alta calidad de su suelo.
Antes de responder a estas preguntas, debemos considerar dos factores importantes:
Elegir la bomba correcta
Existen diferentes tipos de bombas de riego, cada una adecuada para un sistema de riego específico. Dos factores importantes influyen en la elección de la bomba. El primero es la presión de agua que genera la bomba; el otro es el caudal de salida, que debe seleccionarse teniendo en cuenta la presión y el caudal que necesita el sistema de riego (según el tipo de gotero).
Calidad del agua de riego
En el riego por goteo, prestar atención a la calidad del agua de riego es más importante que en otros métodos, porque una alta calidad del agua reducirá la probabilidad de obstrucción de los goteros. Los compuestos y las sales presentes en algunas fuentes de agua abarcan un amplio espectro capaz de provocar la obstrucción de los goteros y de sus orificios de salida. Entre los factores que causan la precipitación de las sustancias disueltas en el agua podemos citar la presión del agua, la temperatura y las altas concentraciones de sustancias disueltas. Según la fuente del agua utilizada para el riego, diferentes sustancias solubles pueden influir en la formación de sedimentos. Por ejemplo, el calcio, el hierro y el manganeso influyen, cada uno, en la determinación del nivel de acidez y alcalinidad y, en consecuencia, en la cantidad de precipitación.
En conclusión, antes de implementar el sistema de riego por goteo debe comprobarse la calidad del agua, de modo que, si es necesario, pueda utilizarse el sistema de filtración adecuado para alcanzar la calidad ideal. En los sistemas con un gran número de goteros, eliminar las obstrucciones lleva mucho tiempo y puede causar problemas en la planificación del riego.
Elegir el tipo de gotero
La elección del gotero adecuado es uno de los aspectos importantes que deben abordarse antes de poner en marcha el sistema de riego por goteo. Existen diversos factores que influyen en la elección del gotero correcto, y conocerlos le ayudará a aumentar la eficiencia del sistema de riego.
Gotero PC (autocompensante)
Para garantizar la homogeneidad de la presión en el sistema de riego se utilizan goteros autocompensantes. A continuación se indican las condiciones en las que se recomienda el uso de goteros PC:
Terrenos accidentados con grandes desniveles, como colinas o zonas de fuerte pendiente...
Terrenos en los que las tuberías y los laterales utilizados son de gran longitud.
Terrenos con una pendiente superior al 2 %.
Cultivos extremadamente delicados y sensibles a la escasez de agua o al riego excesivo.
Terrenos en los que la distribución homogénea del agua es de gran importancia.
Gotero regulable
Gracias a la posibilidad de ajustar el caudal de salida de estos goteros, pueden utilizarse cuando árboles y plantas diferentes requieren necesidades de agua distintas.
Número de goteros
El sistema de riego por goteo se compone de diversos elementos, entre los cuales los goteros tienen una importancia especial respecto a los demás componentes. El factor más importante para determinar el número adecuado de goteros es el nivel de humedecimiento que necesita la planta. Por ejemplo, para suministrar el agua que necesita un árbol se requieren más goteros que para un arbusto. En general, una planta joven se riega con un número menor de goteros, ya que necesita menos humedecimiento para llevar agua a las raíces, y a medida que la planta crece y se desarrolla, el número de goteros aumenta. Por ello, al inicio del diseño del sistema de riego debe tenerse en cuenta el período de crecimiento y madurez de la planta. En general, con este fin se considera en la medida de lo posible la necesidad de agua de la planta en sus diferentes etapas de crecimiento, y el sistema se diseña y planifica en consecuencia.
Distancia entre goteros
Un factor importante que influye en la distancia entre goteros para la planta es el tipo de suelo de cultivo. El movimiento del agua en el suelo se produce en sentido horizontal y vertical. Este movimiento está influido por 3 fuerzas: la capilaridad, la presión del agua y la gravedad. Los efectos de estas 3 fuerzas son diferentes en suelos de distinta textura. Por ejemplo, en suelos ligeros como los arenosos, el movimiento horizontal del agua es escaso y el movimiento se produce en sentido vertical y a mayor velocidad. En cambio, en suelos pesados como los arcillosos, el movimiento horizontal es mayor, aunque su velocidad es baja. En consecuencia, en los suelos arenosos, donde el movimiento horizontal del agua es escaso, los goteros deben estar más próximos entre sí para aumentar el nivel de humedecimiento. Sin embargo, en los suelos arcillosos, debido al movimiento horizontal del agua en la superficie del suelo, los goteros pueden diseñarse con mayores distancias.
Para un agricultor común, reconocer el tipo y la textura del suelo sin realizar un análisis resulta algo difícil, y no es posible ver la composición de arcilla o arena con solo mirar el suelo. No obstante, estos componentes pueden reconocerse en cierta medida por el aspecto del suelo. Por ejemplo, el suelo arcilloso suele agrietarse y resquebrajarse al secarse. Otra forma de identificarlo es tomar un puñado de tierra, presionarlo en la palma de la mano y formar una bola: si se desmorona y no se adhiere bien, indica que el suelo es arenoso.
Cuando conocemos la saturación y la permeabilidad del suelo, podemos calcular la distancia óptima entre los goteros. Por ejemplo, si sabemos que la velocidad de movimiento del agua en el suelo es de 525 mm, podemos multiplicarla por 1,9 para obtener la distancia óptima entre los goteros. La razón por la que usamos 1.9 en lugar de 2 es crear una pequeña superposición entre dos goteros. En el ejemplo anterior, la distancia óptima entre dos goteros es de 1 metro. Si no hemos medido el grado de saturación y el movimiento del agua, podemos determinar esta distancia de forma empírica según el tipo de suelo.
Distancia entre goteros en diferentes suelos (4 litros/hora)
suelo ligero (arenoso)
60 cm
suelo medio
100 cm
suelo pesado (arcilloso)
130 cm
Dado que la necesidad de agua de la planta aumenta en las diferentes etapas de crecimiento, puede surgir la pregunta de por qué no utilizamos un gotero de mayor caudal
La respuesta a esta pregunta es saber que no todas las raíces de la planta absorben agua. La profundidad de las raíces absorbentes varía según los árboles de las distintas regiones. Por ejemplo, en los árboles del desierto estas raíces penetran hasta 50 metros de profundidad, mientras que en los árboles de huerto se extienden únicamente bajo la sombra del árbol. La superficie de sombreo es un área circular que se extiende a lo largo de las ramas del árbol. Por ello, para regar correctamente los árboles, nuestros esfuerzos se concentrarán en la superficie de sombreo. En consecuencia, al aumentar el caudal del gotero no aumenta la tasa de humedecimiento de las raíces de la planta; el agua sobrante simplemente desciende a las capas profundas del suelo y resulta inútil para la planta. En general, tener en cuenta la profundidad de las raíces de la planta en cada etapa de crecimiento y determinar el tiempo de riego adecuado resulta eficaz para optimizar el riego y evita el desperdicio de agua.
Dos puntos a tener en cuenta al utilizar el sistema de riego por goteo:
El tiempo óptimo de riego del suelo con gotero se considera de 1,5 a 2 horas, debido al lavado de los minerales del suelo.
Para que la planta no sufra estrés hídrico, los intervalos de riego generalmente no superan los tres días.